Supera el síndrome postvacacional

 


Se acaban las vacaciones, y cada año se produce un aumento de los casos de síndrome postvacacional. La intensidad y durabilidad de este malestar revela, según expertos, que más allá del abatimiento que puede suponer el fin de las vacaciones, el síndrome esconde que algo que no va bien en la vida del individuo.

Así lo expone el vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP), José Antonio López, que cree que cada vez son más los españoles los que "pagan a la vuelta de las vacaciones el precio de la cada vez más agresiva civilización que estamos construyendo".

La personalidad y la capacidad de adaptación que tiene cada individuo es el factor principal, ya que no todo el mundo posee la misma fortaleza psicológica para combatir la vuelta a la rutina otro año más tras las vacaciones.

Síntomas de la depresión postvacacional

- Irritabilidad.

- Dificultad a la hora de intentar conciliar el sueño.

- Cansancio.

- Sensación de profunda apatía.

- Tristeza.

Como norma general, este síndrome no suelen durar más de siete o diez días, pero en el caso contrario, cuanto más intensos sean estos síntomas, mayor disconformidad tendrá la persona con su vida cotidiana y mayor será la necesidad de que intervenga ayuda profesional.

Los niños y el síndrome postvacacional

Los más pequeños de la casa no se libran de padecer estos síntomas tras las vacaciones, ya que suelen presentar efectos similares durante los primeros días de colegio, y que se manifiestan a través de sueño intranquilo o falta de apetito.

Los niños, al igual que los mayores, tras el periodo vacacional sin horarios, la plena libertad y sin obligaciones, presentan angustia frente al hecho de volver al colegio y al separarse de nuevo de sus padres por periodos más amplios.

En estos casos, también hay diferencias dependiendo de la personalidad que tenga el menor, de tal manera que, los niños más ansiosas notaran estos síntomas con más intensidad que aquellos que tienen un carácter más independiente de sus padres.

Cómo combatir la depresión postvacacional

La clave para hacer frente a este tipo de depresión es que, en la mayoría de los casos, se trata de un sindrome adaptativo, es decir, es como cuando cambiado de estación o de hora: "nos sentiremos extraños con el ambiente e incluso con nosotros mismo unos días y luego se nos pasara", asegura el experto.

Aconseja seguir disfrutando de las horas de luz, de la temperatura que aún nos permite pasear, tomar un helado y a buscar estímulos que nos hagan sentirnos algo más vivos.

Noelia de Santiago Monteserín

Publicado: 1 de Septiembre de 2015