Las emociones son parte de nuestra vida,  son necesarias y pueden guiarnos en el conocimiento y comprensión de nosotros mismos y los otros,  de nuestra necesidades y  deseos y ayudarnos en la toma de decisiones y elección de la actuación de nuestra conducta. 


Para que podamos hacer uso de ellas de un modo eficaz,  es necesario que estén reguladas,  que no nos dominen las emociones a nosotros,  que tengan su lugar en nuestra vida y nuestra mente,  pero que no la invadan anulando o impidiendo el uso de nuestra razón y el pensamiento. 


Es necesaria también su presencia,  porque una mente en la que exclusivamente hay acceso a la razón,  también puede quedar desorientada, porque la guía emocional,  es de otra manera  también un instrumento para discriminar y tomar decisiones. 


Para el desarrollo de la regulación emocional es importante la Psicoterapia.

La respiración consciente y regulada,  es fundamental. 


Hay técnicas que pueden ser útiles para desarrollar el control de las emociones. 

   Aprender a establecer un botón que se asocia con un estado emocional, de tal forma que cuando aprietas ese botón, bien se produce una emoción positiva asociada, como la tranquilidad, la confianza.., se desactiva una emoción negativa asociada, como reducir  el miedo, la incapacidad...

Es una especie de “botón mágico” que te aporta un estado interno positivo que cada vez que revivas una experiencia parecida y vuelvas a pulsar ese botón se va reforzando esa sensación.

El anclaje puede ser positivo provocando emociones agradables, reforzando la autoestima, la tranquilidad, la alegría, etc; o puede ser negativo generando la emociones negativas como la angustia, el miedo, la impotencia, reforzando una visión y experiencia negativa de nosotros y de nuestro mundo.

El anclaje cuando es estable produce una emoción y una respuesta fisiológica que permite conectar con el estado emocional originario, con el que elegimos al establecer el "botón.

 Guía en 6 pasos para instalar un anclaje:



- Elige el estado que quieres generar a través del Anclaje. Ha de ser un estado interno que se experimenta y no una idea abstracta.


- Relájate, realiza unas respiraciones abdominales, echando el aire lentamente por la boca.


- Elige  una situación en la que has experimentado ese estado.  


- Revive la situación “como si estuvieras en ella”. Reconstruye toda la experiencia de la forma más completa posible del momento.


- Intenta recordar dónde estabas, con quién, que veías, la forma - color - luminosidad- de los objetos. Qué oías, que pensabas, que sensaciones tenías, dónde....


- Recrea la experiencia lo más completa posible, trata de intensificar las imágenes dándoles más luminosidad, más claridad,  más fuerza. Los sonidos hazlos más agradables y potencia las sensaciones, se trata de amplificar la experiencia. Procura hacerlo con los ojos cerrados, sin presión de tiempo, dejándote fluir.


- Cuando sientas que el recurso está, que lo sientes en tu cuerpo y fisiológica mente tienes las sensaciones que le acompañan, ánclalo.


- ¿Cómo se hace? Asociando un gesto o una sensación física al momento para revivirlo necesitarás hacerlo de forma idéntica.


- Comprueba el anclaje. Tenemos que hacer un estado interruptor, eso significa cambiar el estado, haz otra cosa que te lleve a otro estado interno, distinto. Cuando ya estés preparado nuevamente realiza el mismo gesto con la misma intensidad, si funciona lo notarás, ya que volverás a un estado idéntico o muy similar al anterior. Esto requiere mucha concentración.

Hay que tener paciencia y a medida que se practica el estado va siendo más firma y el anclaje más potente.


Publicado: 18 de Septiembre de 2013 a las 21:43