La autoestima es necesaria para que la persona se sienta bien consigo misma,  capacitándole para sentirse seguro en las distintas áreas de su vida, familia,  trabajo y  relaciones sociales.  Las relaciones con los demás se hacen más sencillas,  la persona puede desarrollar más recursos para desenvolverse con seguridad y poder discriminar y tomar decisiones.

Acciones cotidianas como poder decir que no,  elegir,  negociar,  mostrar las propias preferencias,  respetar que el otro no vea las cosas como nosotros,  se vuelven complicadas si la autoestima no es adecuada y estable. 

Donald Winnicott, autor fundamental de nuestra psicología actual, describía como en cada uno de nosotros hay lo que él llama un verdadero "self" que es lo más nuclear, intimo y real de cada ser humano. Constituye el sentimiento de identidad y la autoconciencia de la propia existencia. Desde ese núcleo la persona explora, descubre y habita el mundo y las relaciones.


La madre tiene la función de protegerle, ayudándole a adaptarse, y desarrollar la sociabilidad, viviendo protegido. y a partir de esa experiencia aprende a protegerse y adaptarse. Si esta experiencia no ha sido suficientemente vivida, la persona se siente inestable, desprotegida, desadaptada,... y es mediante la psicoterapia con un buen especialista, como la persona aprende a adaptarse y a recuperar y desarrollar su verdadera identidad, así como la sensación de tranquilidad y seguridad de ser lo que es.


Publicado: 29 de Abril de 2013 a las 16:08